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Así son los vetos, imposiciones y exigencias de Belén Esteban, Rocío Flores y otras estrellas de la tele

La ‘princesa del pueblo’ tiene vetada en los programas en los que participa a Ángela Portero y es la única que tiene vacaciones por contrato. Otros, como Lydia Lozano o Rocío Flores, también se blindan para no coincidir en plató con sus enemigos y evitar hablar de su vida privada.

La foto que ha provocado el gran enfado entre Belén Esteban y Jorge Javier Vázquez
La foto que ha provocado el gran enfado entre Belén Esteban y Jorge Javier VázquezLa Razón (Custom Credit)

El revuelo que se ha montado ante las supuestas exigencias de Rocío Flores para trabajar como colaboradora en Telecinco, ha provocado que salgan a la luz muchos secretos del resto de tertulianos de Sálvame. Aunque no todas estás recogidas en las cláusulas de sus contratos, tanto la cúpula como el resto de compañeros del programa, saben cuales son las exigencias de las estrellas de Sálvame.

Belén Esteban, María Patiño, Chelo García-Cortes o Lydia Lozano son sólo algunas de las caras conocidas que han impuesto duras condiciones antes de convertirse en imprescindibles de Sálvame. Además de negociar el precio por sus intervenciones televisivas con los productores, ellos mismos o sus representantes, han impuesto otras condiciones que marcan el devenir de los espacios en los que participan.

Rocío Flores se niega a trabajar con el presentador estrella de Telecinco: Jorge Javier.

Rocío Flores este miércoles en 'Tierra de Nadie'
Rocío Flores este miércoles en 'Tierra de Nadie'Mediaset

No es de extrañar que el fichaje de Rocío Flores por parte de Telecinco, en plena vorágine por la emisión de la docuserie de Rocío Carrasco y con Olga Moreno como estrella de Supervivientes, implicara duras concesiones de la cadena para convencer a la hija de Antonio David. La joven exigió no sólo no coincidir con los más críticos con la familia Flores en los programas en los que trabaja sino que se negó, incluso, a compartir plató con Jorge Javier Vázquez, presentador de Supervivientes. Las directrices para acceder a ocupar una silla como comentarista del reality en ambos programas estaban claras y, en Telecinco, tuvieron que aceptar sus condiciones, sus vetos y su negativa a hablar de su vida privada.

La presencia de Rocío Flores en “El programa de Ana Rosa” ha incrementado aún más el share de la actual reina de las mañanas. Aunque por contrato se le permite no hablar de la polémica familiar, ausentarse del plató cuando se toquen temas relacionados con ella y evitar a algunas compañeras incómodas, como García-Pelayo, una de las defensoras de Rocío Carrasco en los debates del documental, les ha merecido la pena. Ana Rosa Quintana está encantada con su fichaje estrella y espera convencerla para que acabe hablando en un programa especial que sea la réplica al de su madre.

Kiko Hernández y Lydia Lozano, enfrentados en 'Sálvame'
Kiko Hernández y Lydia Lozano, enfrentados en 'Sálvame'La Razón (Custom Credit)Telecinco

Pero Rocío Flores no es la única que ha impuesto sus condiciones para trabajar en Telecinco. Así lo reconocían los colaboradores de Sálvame que trataban sobre este asunto en el programa. Las cláusulas secretas de sus contratos y sus imposiciones a la dirección del espacio, han visto la luz en un acalorado debate entre sus protagonistas.

¡”Vamos a hablar de nosotros!”, decía Kiko Hernández, “¿Quién de aquí ha puesto condiciones en su contrato?, preguntaba antes de desvelar que su compañera Lydia exigió que “Coto Matamoros nunca pisara un plató donde estuviera ella”. Se abría así la veda para conocer las filias y fobias de las caras más conocidas de la televisión. Desde pedir protección para los suyos o no hablar de su vida privada, como Gema López o María Patiño, a vetar temas e incluso compañeros y famosos, como Belén Esteban.

Belén Esteban, la reina de las imposiciones.

“Yo siempre he dicho que hay dos personas con las que no me sentaría-reconocía la ex de Jesulín de Ubrique- pero no por nada sino porque he tenido....”. “¿Por contrato?-le interrumpía Hernández-¿Con tu ex representante?”. “No-negaba Esteban dejando claro que no tiene miedo a Toño Sanchís-, es con alguien que fue a Gran Hermano... yo dije que me parecía muy bien que viniera a trabajar aquí pero que yo ese día me quitaran de trabajar y esta señora, en el juicio, mintió y dijo que yo la había vetado en toda la cadena. Es verdad que ganó el juicio, se la pagó pero claramente está que ella trabajaba en Viva la Vida y que ahora trabaja en.... ¡Pero di el nombre!-le pedía Kiko Hernández y ante la negativa de Belén a pronunciar el nombre de esa persona, su compañero desvelaba que se refería a Ángela Portero. ¿Y la otra persona quién es?-le preguntaba Hernández- ¡Ah, no! me he equivocado, sólo eso, pero que yo no he vetado, sólo he dicho que si ella venía yo ese día no trabajaba”.

De este modo, Belén Esteban daba la razón a la periodista que denunció el veto de la colaboradora en los programas en los que entonces ella trabajaba: Sálvame y los debates de GH VIP. Aunque el resto de tertulianos negaba que hubieran vetado a otros compañeros, la de San Blas no se avergonzaba de reconocerlo. Paz Padilla, a continuación, mostraba su rechazo ante este tipo de comportamientos y aseguraba que ella, como presentadora, nunca lo haría: “Nunca he dicho que no trabajaba con este o con el otro, por muchos conflictos que haya tenido con vosotros, porque siempre he pensado que me los acabaría ganando y que el tiempo pone siempre todo en su sitio”.

Yo solo pido agua bien fría y unas chocolatinas” decía la sobrina de Isabel Pantoja y Chelo reconocía que lo único que ella había pedido por contrato lo habían incumplido en una ocasión. Pero sí algo quedaba claro a la audiencia es que la Princesa del Pueblo es quién más imposiciones hace a la cúpula. Además de vetar a compañeros, negarse a hablar de su hija Andrea, impuso un mes de vacaciones en agosto, un privilegio del que sólo goza ella en el mítico programa.