
Motivos
Así es el monitor de gimnasio y coach emocional de Irene Rosales al que Kiko Rivera culpa de su ruptura matrimonial
Aunque empezaron diciendo que la separación no se ha debido a la implicación de terceras personas, con los días se irán aclarando muchos detalles

Alto, delgado, musculoso y monitor del gimnasio en el que entrena casi a diario Irene Rosales. Así es el hombre que cenaba la otra noche la todavía esposa de Kiko Rivera en un restaurante de la localidad sevillana de Castilleja de la Cuesta.
Coach personal
Kiko le culpa en parte de su fracaso matrimonial porque piensa que en los últimos tiempos ejerce una influencia emocional, que no relación sentimental, en la madre de sus hijas.
Parece ser que, según se dice, el monitor es una especia de coach de autoayuda y podría haber estado asesorando a Irene sobre los desencuentros con Kiko. El es quien le ha abierto los ojos y, quizás, ayudado a dar el paso de la ruptura.

Pero habría que preguntarse si está íntima amistad está dando paso a algo más "estable". Cuando el otro día les pillaron juntos se notaban las miradas cómplices entre los dos, y ya se empieza a especular con que la empatía es absoluta.
Kiko ya ha dejado el domicilio conyugal, creo que, de momento, mientras encuentra casa, pernocta en el piso de su íntimo amigo y representante, Fran, con el que se rumorea que Irene nunca ha hecho buenas migas. La falta de sintonía era más que latente cuando coincidían.
Ahora, el hijo de Isabel Pantoja quiere instalarse cerca de su anterior domicilio, sobre todo, para estar cerca de sus hijas. Lo más reciente de este cisma familiar es que el Dj habría tonteado con una chica que intervino en la grabación de su último videoclip. Su mujer se enteró y tuvieron una fuerte discusión. Fue el principio del fin.
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