Asia

El motivo por el que el portaaviones USS Ronald Reagan vuelve de forma inesperada a la península de Corea

Las autoridades surcoreanas califican de “inusual” el cambio de rumbo del barco insignia de la Séptima Flota estadounidense

El portaaviones USS Ronald Reagan en aguas del Pacífico durante maniobras navales con Corea del Sur
El portaaviones USS Ronald Reagan en aguas del Pacífico durante maniobras navales con Corea del Sur AP

El último lanzamiento de un misil por parte de Corea del Norte ha desatado las alarmas en Japón, Corea del Sur y Estados Unidos. El misil balístico de alcance intermedio (IRBM) norcoreano fue disparado este lunes en una maniobra de ensayo desde la provincia de Jagang. El proyectil cruzó el norte de Japón, provocando una gran preocupación entre las autoridades niponas, que suspendieron el servicio de trenes en Hokkaido y Aomori y conminaron a su población a refugiarse en zonas subterráneas. El misil norcoreano, que voló unos 4.500 kilómetros a una velocidad de alrededor de Mach 17 y a una altitud de 970 kilómetros para caer al mar, es el lanzamiento más preocupante del régimen de Kim Jong Un en los últimos cinco años, según Seúl.

Este ensayo está provocando varias reacciones entre los países aliados. Seúl desplegó este miércoles cuatro aviones de combate F-16 y otros cuatro F-15K. Además, lanzó dos misiles balísticos tierra-tierra del sistema ATACMS sobre un objetivo simulado frente a su costa oeste en una “demostración de fuerza” que provocó un inesperado incidente cuando uno de los misiles impactó por accidente en una base militares surcoreana.

Horas después del desafío norcoreano, Japón se unió a EEUU para mostrar un signo de fortaleza ante Pyongyang con el despliegue de varios aviones que participaron junto a cazabombarderos estadounidenses en unas maniobras conjuntas en el espacio aéreo nipón.

Estados Unidos también ha movido ficha. Más allá de las declaraciones de condena contra Pyongyang, el Pentágono ha ordenado el regreso del portaaviones USS Ronald Reagan a las aguas de la costa este de Corea del Sur, donde precisamente había terminado unas maniobras navales hace una semana. Según el Estado Mayor Conjunto surcoreano, el regreso del portaaviones es un episodio “inusual” y demuestra la determinación de los aliados para hacer frente a la provocación del régimen comunista.

El portaaviones USS Ronald Reagan, que traslada a 4.900 marineros, participó del 26 al 29 de septiembre en ejercicios navales conjuntos de Seúl y Washington. Días después se sumó a las maniobras antisubmarinos con Japón en aguas internacionales del Mar del Este, donde se ejercitó con el destructor surcoreano Munmu y un destructor japonés clase Asahi.

El USS Reagan está asignado a la Séptima Flota “en apoyo de una región del Indo-Pacífico libre y abierta”, según afirma la Armada de EEUU. Se trata de la flota de despliegue avanzado más grande de la Marina estadounidense e interactúa con otras 25 naciones para promover la seguridad marítima y la estabilidad en la región.

Con un desplazamiento de 100.000 toneladas, el USS Ronald Reagan navega escoltado por el crucero de misiles guiados USS Chancellorsville y el USS Barry. Se trata del noveno portaaviones de la clase Nimitz y está impulsado por sistema de propulsión nuclear.