Cáritas pide auxilio: “La curva de la pobreza no se aplana en quince días”

La demanda del Banco de Alimentos ha crecido un 40% desde el comienzo de la pandemia

Cáritas y el Banco de Alimentos piden auxilio a las administracionesMiguel ToñaEFE

Durante toda esta semana se celebra la 12ª edición del Gran Recapte, probablemente la más especial de todas. La emergencia social generada por la pandemia se ha traducido en un aumento del 40% de la demanda a la que da respuesta el Banco de Alimentos y, paralelamente, la situación sanitaria impide celebrar una edición en el formato habitual, con la entrega física de alimentos, de manera que en esta ocasión se ha tenido que recurrir al formato virtual para poder llevar a cabo la campaña.

Debido a la pandemia y las restricciones que ha sido necesario poner en marcha para contener la transmisión del virus, «a la bolsa de pobreza crónica, este año se han sumado nuevos colectivos en situación muy precaria», indica el director del Banco de Alimentos de Barcelona, Lluís Fatjó-Vilas, quien al respecto señala que «en esta edición necesitamos más alimentos que nunca». «El año pasado, atendimos a una media mensual de 190 mil personas a través de 565 entidades de iniciativa social, pero este año la cifra ha aumentado hasta las 262 mil personas y 636 entidades», explica y, en la misma línea, advierte que «nuestras existencias se están agotando». «Por ahora hemos repartido 15 millones de kilos en toda Cataluña y hasta verano hemos podido dar una buena respuesta a la demanda, pero desde entonces hemos tenido que empezar a racionar» para pasar de los 12 kilos de alimentos por persona al mes a los 7 kilos.

En este contexto, y ante un previsible empeoramiento de la situación debido a la segunda ola de la pandemia, la edición de este año del Gran Recapte es más importante que nunca. Desde los cuatro Bancos de Alimentos catalanes la intención es la de llegar a la cifra de las 6 toneladas de alimentos recaudados para poder así atender al incremento de la demanda, lo cual plantea un gran reto ya que en la última edición se consiguieron 4.300 toneladas y, tal y como indica Fatjó-Vilas, «este año muchas personas que han sido tradicionalmente donantes necesitan nuestra ayuda o bien tienen dificultades para poder hacer donaciones».

Y todo ello, además, en un contexto que impide promover la donación física de alimentos en los supermercados, como es habitual en esta campaña, de manera que ha sido necesario cambiar el formato para poder cumplir con las medidas de seguridad y proteger a los voluntarios que participan en la campaña.

Así pues, este año, la recogida de alimentos es virtual y se concreta en donaciones económicas que se destinarán a la compra directa de alimentos. Al respecto, el director del Banco de Alimentos de Barcelona señala que «este nuevo formato es más frío y contagia menos entusiasmo, sin embargo tiene la ventaja de ser más sencillo logísticamente hablando y, además, facilita la donación». Y es que ahora, la ciudadanía puede hacer, hasta el próximo domingo, una donación económica en la caja del supermercado a la hora de pagar o bien a través de su plataforma de compra on line, también puede adquirir tiquets por tres euros en los Mercados Municipales y establecimientos de proximidad que dejan un crédito abierto para la compra de alimentos, o donar a través de la página web del Gran Recapte, en la que el periodo para hacer donaciones se alarga hasta el 16 de diciembre.

Gracias a este nuevo formato de recogida, que como señala Fatjó-Vilas «facilita la gestión, ya que con donaciones económicas las entidades sociales pueden comprar los alimentos concretos que necesitan y en el momento puntual en el que los necesitan», no se requiere los cerca de 27 mil voluntarios que el año pasado llevaron a cabo tareas de promoción y coordinación en los puntos de recogida, ni los cerca de 8 mil que posteriormente clasificaban los alimentos recogidos. En este ocasión, los Bancos de Alimentos catalanes piden la colaboración solo de 6 mil voluntarios y por ahora se han inscrito 4 mil. Éstos estarán presentes en los puntos de recogida el viernes y sábado para informar a los clientes sobre el cambio de operativa y cómo se puede donar en caja en el momento del pago de la compra.

Así pues, si el Gran Recapte es una campaña esencial para el Banco de Alimentos, ya que en las últimas ediciones ha permitido recoger en solo dos días el 20% de los alimentos que se reparten a lo largo del año, esta vez lo es todavía más, puesto que, como indica Fatjó-Vilas y reza el lema de la campaña, «para mucha gente, la nevera está vacía».